Los biosimilares ahorrarían un 2,98% del gasto farmacéutico anual en 2020

(20/11/2017)

M.C.

El informe La introducción de los biosimilares en España. Estimación del ahorro para el Sistema Nacional de Salud, de la Fundación Weber y financiado por la Asociación Española de Biosimilares(BioSim), publicado la semana pasada, señala que la introducción de biosimilares generó un ahorro de 478,35 millones de euros al Sistema Nacional de Salud (SNS) en el período 2009-2016, como ya adelantó CF, y la tendencia es creciente. Así, las estimaciones para 2020 duplican los ahorros de 2017, pasando de 275,20 millones de euros a 593,29 millones de euros. En suma, el ahorro estimado entre 2009 y 2020 ascendería a 2.443 millones de euros y se cuadriplicarían los ahorros iniciales. En términos relativos, este ahorro equivaldría al 1,3 por ciento del gasto farmacéutico del SNS en dicho período.

Si en 2009 los biosimilares ahorraron al sistema el 0,05 por ciento del gasto farmacéutico, en 2016 supusieron el 1,04 por ciento, en 2017 el 1,59 y se espera que en 2020 alcancen el 2,98 por ciento del gasto farmacéutico anual y el 6,49 por ciento del gasto farmacéutico hospitalario anual.

Almudena González, coautora del estudio, achaca esta alza a las políticas de incentivación de algunas autonomías y que prefiere no desvelar. De hecho, la tasa de penetración en España sería superior a la media europea. "Aparte, se está formando mucho a los clínicos. En otros países son más reacios al biosimilar, porque desconocen si son un calco o no del biológico de referencia. No suponen problema de seguridad y eficacia", añade González.

El informe desglosa también las estimaciones de ahorro por principio activo. Por tipos de biosimilares, los anticuerpos monoclonales (adalimumab, etanercept, infliximab, rituximab y trastuzumab) representarían la mayor proporción del ahorro en el periodo 2009-2020, con el 55 por ciento del total. La insulina glargina supuso el mayor porcentaje (25 por ciento) en 2016, y en 2017 pasó a segundo lugar (21,9 por ciento), tras el infliximab (23,8 por ciento).

Aun así, matiza que hay mucha dispersión en función del biosimilar: "Depende del precio de partida del medicamento de referencia", comenta. De hecho, la comercialización de infliximab y de insulina glargina supuso la mayor parte del ahorro en 2015 y 2016: "Infliximab se indica, por ejemplo, para psoriasis y artritis reumatoide. La insulina glargina se indica para la diabetes mellitus, enfermedades muy prevalentes", explica González.

Monoclonales

El informe destaca dos causantes de este ahorro: el elevado coste farmacológico de los anticuerpos monoclonales y la alta prevalencia del cáncer o la diabetes.

En 2018 el ahorro estimado ascenderá a 522,39 millones de euros (casi el doble), ya que a finales de 2017 se introducirán cinco nuevos biosimilares y otro el próximo año, omalizumab. El protagonista esta vez será el adalimumab, que representará un 20,4 por ciento del ahorro anual y un 19,5 por ciento en 2020, pudiendo ahorrar 116 millones de euros.

Noticia publicada en: Correo farmacéutico

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